Cada día haré por tí todo.
Te dedico Señor, todo lo que hago bien. Todo lo que me salga bien, Todo lo que diga bien.
Te dedico todo lo que alguien me reconoce, lo que yo me reconozco y lo que tu me reconoces.
Te dedico mis buenos pensamientos, mis buenas actividades y todo lo que hago bien Señor,
Te suplico Señor, me actues en mi debilidad, para que corrijas lo que hago mal, endereces lo que enchueque, y pongas un buen resultado a pesar de mis errores al hablar.
Te suplico que no avises si te debo reconocer, que me avises si no me percato que me estoy vanagloriando y que me avises si en algo te he complacido.
Te pido Guardes mis pensamientos en tí, alejes mis manos del oprobio y de todo mal Señor.
0 comentarios:
Publicar un comentario